La metodología de Stress Response Ability no solo implica la aplicación de diversas técnicas, sino se guía por un proceso de 6 pasos, según caso (para familias son 7 pasos, para personas con un trauma infantil también 7 pasos, etc.) Lo que propone esta metodología es una manera de combatir el estrés y el malestar emocional y físico fácil y útil, que permite un recorrido corto, o si es necesario, largo. Con este proceso aprendes no sólo a relajarte mejor, sino empezar a sentir una calma interior que permite traspasar aquellas dificultades que suponen retos en tu vida. En las últimas fases del proceso encontrarás mas claridad mental y soluciones para problemas que en estado estresado y con un malestar elevado no las podrías encontrar.

Se trata de un sistema de 6 pasos en el cual se reduce la carga de estrés, y la situación problemática o estresante se transforma, aportando nuevos puntos de vista, relajando al cuerpo y la mente y ayudando así a sobrellevar emociones fuertes y desagradables.

Aquí describo muy en breve en qué consisten estos 6 pasos.

Los 6 pasos – paso a paso

  1. Definición del problema: En el primer paso nos enfocamos en una situación de nuestro día a día. Esta situación puede estar presente en el aquí y el ahora, o puede ser que estamos confrontados con ella durante una gran parte del día o de la semana más en general. Si la situación no está presente en este momento, nos imaginamos la situación con todos sus detalles.
  2. Exploración de la reacción del estrés: Tanto la imaginación de la situación como su presencia nos causa sensaciones, emociones, pensamientos y tensiones. Incluso nos puede causar dolores o ansiedad. En este segundo paso nos enfocamos en aquello, lo que sentimos y pensamos. Esa es nuestra personal y privada reacción al estrés. En el proceso la queremos conocer más a fondo y en su totalidad. Ahora mismo solo queremos apreciarla tal como es, dejando que se nos hace más presente. A este paso le dejamos el debido espacio, pero no debemos permanecer durante más que 3 minutos.
  3. Evaluación y valoración inicial: Evaluemos ahora lo que llamamos el nivel de estrés que viene con este conjunto de sensaciones. Aquí se trata de darle un valor entre 0-10, siendo 0 nada y 10 insoportable. Este valor es subjetivo y no requiere que pienses o opines sobre él. De hecho, menos que pienses, más se acercará a la verdad. Lo necesitamos sentir, un 5, un 6….
  4. Trabajo con la reacción para aliviar: trabajo corporal, mindfulness, respiraciones, asana, técnicas de alivio emocional. Aquí en este punto haremos todos los ejercicios y técnicas psico-corporales que ayudan a aliviar la sensación del estrés. Ahora es cuando hacemos los ejercicios de relajación, pranayama, asana, micromovimientos, sincronización hemisférica, etc… Podemos hacer uno o varios ejercicios. Un punto importante es que no dejemos escapar de la vista la situación estresaste.
  5. Conclusiones y nuevas soluciones: Después del ejercicio volvemos a evaluar de nuevo la sensación al estrés. Para ello volvemos a pensar en la situación del punto 1 y le daremos un valor de estrés nuevo de 0-10. Tómate ahora un momento para darte cuenta de lo que ha cambiado. ¿Qué sientes que antes no has sentido? ¿Qué piensas lo que antes no has pensado? ¿Qué ha cambiado en tu actitud hacia la situación? ¿Cómo ves a la situación ahora?
  6. Crear una estrategia para el día a día. Quiere decir, llevar a los cambios a la vida y la situación real. Volver a la situación, o salir de la clase con una idea de lo que cambiarías. No queremos hacer las mismas cosas otra vez y de la misma manera. El cambio ya ha ocurrido, ahora es cuando lo tenemos que convertir en realidad, cambiando también como nos acercamos a la situación in situ.

Algunas situaciones verás que cambian de seguida, nada más que hayas prestado atención y has cambiado tu actitud hacia ella. Otras situaciones suponen más reto y necesitan más dedicación. Y otras situaciones no cambiarán, si no hacemos un esfuerzo especial para cambiarlas. Propongo que practiquemos en situaciones con poca molestia al principio, para incrementar nuestro conocimiento sobre nosotros mismos y para implementar una nueva practica en el día a día. Es entonces que crearemos nuevos hábitos saludables justo para aquellas situaciones que resultan mucho más desagradables y que normalmente son más resistentes a la hora de resolver.

Cabe decir que hay situaciones con una dificultad elevada en nuestras vidas. Situaciones para las que necesitamos buscar una solución diferente por su impacto sobre nuestro estado emocional y nuestro bienestar en general. Pero sea la que sea la dificultad y el reto que te encuentras en tu vida, este ejercicio puede beneficiarte como un primer auxilio, para momentos excepcionales, por que ayuda a baja los niveles de estrés que percibimos respecto el miedo, la ira, la tristeza, etc…. Cuando estos niveles de estrés hayan bajado, podemos ver el problema de otro punto de vista y poco a poco pierde su esencia problemática. Paso a paso…