6 pasos a la tranquilidad

Lo que proponemos aquí es una manera de combatir el estrés con la que se puede aprender no sólo a relajarse mejor, sino empezar a poner fin a esos problemas que acompañan a la vida a nivel diario. Se trata de un sistema de 6 pasos en el cual se reduce la carga de estrés durante una situación problemática o estresaste. Aquí describimos en breve de qué consisten estos 6 pasos.

Los 6 pasos – paso a paso

  1. En el primer paso nos enfocamos en una situación de nuestro día a día. Esta situación puede estar presente en el aquí y el ahora, o puede ser que estamos confrontados con ella durante una gran parte del día o de la semana más en general. Si la situación no está presente en este momento, nos imaginamos la situación con todos sus detalles.
  2. Tanto la imaginación de la situación como su presencia nos causa sensaciones, emociones, pensamientos y tensiones. Incluso nos puede causar dolores o ansiedad. En este segundo paso nos enfocamos en aquello, lo que sentimos y pensamos. Esa es nuestra personal y privada reacción al estrés. En el proceso la queremos conocer más a fondo y en su totalidad. Ahora mismo solo queremos apreciarla tal como es, dejando que se nos hace más presente. A este paso le dejamos el debido espacio, pero no debemos permanecer durante más que 3 minutos.
  3. Evaluemos ahora lo que llamamos el nivel de estrés que viene con este conjunto de sensaciones. Aquí se trata de darle un valor entre 0-10, siendo 0 nada y 10 insoportable. Este valor es subjetivo y no requiere que pienses o opines sobre él. De hecho, menos que pienses, más se acercará a la verdad. Lo necesitamos sentir, un 5, un 6….
  4. Bodywork, Mindfulness. Aquí en este punto haremos todos los ejercicios y técnicas psico-corporales que ayudan a aliviar la sensación del estrés. Ahora es cuando hacemos los ejercicios de relajación, pranayama, asana, micromovimientos, sincronización hemisférica, etc… Podemos hacer uno o varios ejercicios. Un punto importante es que no dejemos escapar de la vista la situación estresaste.
  5. Después del ejercicio volvemos a evaluar de nuevo la sensación al estrés. Para ello volvemos a pensar en la situación del punto 1 y le daremos un valor de estrés nuevo de 0-10. Tómate ahora un momento para darte cuenta de lo que ha cambiado. ¿Qué sientes que antes no has sentido? ¿Qué piensas lo que antes no has pensado? ¿Qué ha cambiado en tu actitud hacia la situación? ¿Cómo ha cambiado tu actitud hacia la situación?
  6. Crear una estrategia para el día a día. Quiere decir, llevar a los cambios a la vida y la situación real. Volver a la situación, o salir de la clase con una idea de lo que cambiarías. No queremos hacer las mismas cosas otra vez y de la misma manera. El cambio ya ha ocurrido, ahora es cuando lo tenemos que convertir en realidad, cambiando también como nos acercamos a la situación in situ.

Algunas situaciones verás que cambian de seguida, nada más que hayas prestado atención y has cambiado tu actitud hacia ella. Otras situaciones suponen más reto y necesitan más dedicación. Propongo que practiquemos justo en aquellas situaciones que NO desaparecen de repente e inesperadamente. Es un ejercicio importante que nos beneficia en todo tipo de problema que tenemos, ya que baja los niveles de estrés. Cuando estos niveles de estrés hayan bajado, podemos ver el problema de otro punto de vista y poco a poco pierde su esencia problemática.

 

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