Prevención del estrés y del burnout para empresas

La empresa como organismo vivo

La empresa se compone no solo de su capital físico y financiero, sino principalmente por las personas que trabajan en ella. Por muy importantes que sean los bienes que utiliza una empresa para producir, de nada sirven por sí solos. Es necesaria la presencia de personas que lleven a cabo la actividad productiva utilizando los medios que tienen a su disposición. Estas personas se tienen que sentir bien dentro de su entorno para poder ser productivos.

El ser humano ha evolucionado como un ser social. Quiere decir que la supervivencia del individua al largo de la evolución ha dependido de su capacidad de inserción en la comunidad a su alrededor. Hoy todavía persiste un factor muy importante que no se tiene en cuenta: el grupo determina si el individuo o no sobrevive. Y aunque la cuestión de la supervivencia hoy día ya no es tan existencial como hace unos millones de años, los miedos siguen siendo los mismos.

Por eso sentimos estrés no solo por la sobrecarga de tareas en el trabajo, sino por el entorno social. Es más, existe entre personas de un entorno cerrado un efecto en que el prójimo ejerce como controlador. Más controladores, menos capacidad de decisión del individuo.

Estamos hablando de reacciones totalmente naturales para el ser humano, pero que no dejan de ser nocivos para los que no desarrollan la capacidad de decisión por si solos.

Si se hace un análisis se pueden encontrar diferentes factores de comportamiento estresantes de los compañeros y superiores, por ejemplo:

  • agresividad verbal
  • lenguaje non-verbal con impacto negativo
  • actitud crítica 
  • evitando confrontaciones
  • conflicto entre trabajadores
  • ambientes negativos del grupo con poca posibilidad de interacción
  • política de la organización que incentiva un ambiente negativo
  • tratamiento injusto por errores
  • falta de confianza

La presencia de factores estresantes en el entorno laboral de forma social tiene un impacto directo sobre la manera como nos sentimos respecto a:

  • satisfacción en el trabajo
  • productividad
  • sensación de fracaso
  • enfoque y dedicación (por tiempo dedicado a la situación, aunque fuese solo en la propia mente)
  • capacidad de altruismo y comportamiento cívico con los demás (ej. ayudar al otro)

Para poder crear y mantener a un equipo de alto rendimiento con un buen equilibrio entre la debida activación, la relajación y el entusiasmo, hace falta un enfoque específico.

Los trabajadores con rendimiento normal pueden ir creciendo cuando están emocionalmente implicados en el ambiente laboral y conectan intrínsecamente con el proyecto. Eso requiere que se sienten seguros dentro del equipo de trabajo. Si al contrario, el trabajador tiene la sensación que el equipo es un grupo que trabaja en contra de sus intereses, sus necesidades básicas sociales no se pueden satisfacer y como consecuencia su implicación intrínseca será la “normal” o la mínima. Una estimulación de los intereses se consigue a través de intervenciones psicosociales, tanto a nivel personal com a nivel de grupo. Para conseguir una sensación de pertenencia y entusiasmo dentro del grupo, y para mantener al margen la sensación de tener “mucho trabajo” por delante, no solo se trabajan las reacciones del cuerpo emocional que supone la reacción al estrés (más información abajo), sino se tiene que crear la sensación que dentro del equipo tengo mi lugar bien definido, me siento seguro, reconocido, respetado y apoyado. Aparte de ejercicios específicos como el mindfulness, la meditación, las respiraciones, la relajación profunda, etc., el trabajo de Stress Response Ability se centra en la eliminación de los miedos, fuentes de rabia y de vergüenza y de los obstáculos intrapersonales para abrir paso a la creación de este ambiente favorable interpersonal.

Conócete a ti mismo

Por supuesto ES importante en este contexto introducir ejercicios de relajación y crear espacios de meditación, de yoga y de clases de consciencia corporal dentro de la empresa. Muchas empresas apuestan por este enfoque que ahora está muy de moda: el Mindfulness. Pero no sería de extrañar, si el equipo no está acostumbrado desde un principio a utilizar semejantes propuestas, que no le diera la oportunidad a estos espacios. Además, aparte de la falta de capacidad de desacelerar y crear tiempo libre, no necesariamente es conocimiento común saber para qué existen dichas propuestas y de qué manera pueden beneficiar.

Por lo tanto, para acompañar al trabajador y al equipo en una primera fase de introducción a la prevención del estrés, enfocaríamos en los siguientes puntos:

  • Eliminar la sensación de sobrecarga que la persona percibe
  • Restaurar una sensación de calma interior
  • Aumentar la atención y gestionar la reacción al estrés a nivel corporal, cognitivo, comportamental y emocional
  • Mejorar la capacidad de actuar en lugar de reaccionar
  • Desarrollar la capacidad de relajarse bajo cualquier circunstancia y cuando uno lo decida
  • Desarrollar la capacidad de observar y cambiar los pensamientos negativos repetitivos y
  • Cambiar la carga emocional ligada a estos pensamientos
  • Desarrollar la escucha hacia si mismo y hacia los demás
  • Brindar apoyo y dejarse apoyar
  • Manejar emociones fuertes (los más importantes: rabia, vergüenza, miedo)
  • Manejar dolores y trastornos físicos (leves) que molestan durante las horas del trabajo

Para más información pida nuestra oferta de “Prevención del Estrés y del Burnout para Empresas” sin compromiso

Anuncios