El Ambulatorio Emocional para padres

La cantidad de estrés en la vida de madres y padres noveles es más elevada de lo habitual en adultos. Se presentan situaciones estresantes a nivel diario y crean conflictos, sin saber cómo gestionarlos de forma rápida. Los temas son muy especiales y a menudo la familia se encuentra confrontada con situaciones las que jamás habría esperado.

Como madre, padre, abuela, abuelo o cualquier persona cercana, nos preocupa profundamente si el bebé está llorando, gritando, no puede dormir o no come/bebe de todo bien. Esa preocupación, aunque algo necesario por naturaleza, puede llegar a niveles excesivos durante el primer año de vida del niño.

Además, una situación así nos hace entrar en un círculo vicioso: el nivel de estrés que vivimos como padres se transmite al bebé y a su vez el bebé reacciona con más estrés y gritos.

El llanto de un bebé puede ser uno de los sonidos más estresantes que vamos a escuchar en nuestra vida. Nos toca profundamente por su carga emocional, seamos la madre o no. Si como padres no sabemos la causa de este llanto y cómo apaciguarlo, nos deja con una desesperación profunda.

Hay aquellas familias primerizas que por eso en su comienzo ya tienen una carga de estrés importante. Los padres están sobrecargados con las tareas y encima están preocupados por calmar al bebé. Para ellos lo más importante en un principio es aprender a volver “ser un@ mism@” y volver a sentir su propia esencia. Se requiere al cuerpo de la madre y/o del padre para poder establecer un vinculo y es esencial sentirse a si mism@, aprender a observarse y a volver a relajarse.

El estrés y las emociones se expresan a través de reacciones y respuestas psico-corporales. A pesar de la creencia común, la mayor parte de este estrés pasa de manera inconsciente. Y para trabajar ciertos problemas en el conjunto necesitamos hacernos expertos de nuestra reacción personal.

En comparación a una práctica regular de ejercicios de relajación dirigidos al cuerpo y la mente para los cuales es necesario su aprendizaje, un espacio y tiempo libre durante el día, esta propuesta se dirige más a la gestión de la situación en sí. El estrés y las emociones se gestionarán dentro de la misma situación en la que se producen. Las técnicas están diseñadas para el día a día, aumentando la atención tanto corporal como mental durante la situación. El uso de las técnicas durante las sesiones disminuye por un lado la carga del estrés y por otro lado proporciona una elevada seguridad en si mismo.

Esa seguridad se transmite al bebé. Aun que la propuesta está inicialmente pensada para adultos, el bebé percibe los cambios y recibe la nueva calma de manera positiva. Muchas veces puede entonces revivir libremente una emoción profunda y liberarse de una situación traumatizante sin tener que frenar su llanto.

El Ambulatorio Emocional quiere dar en primer lugar aquellas herramientas y conocimientos, apoyo y seguridad, donde se crea este vínculo y este contacto profundo con el bebé. Los padres aprenden a restablecer confianza y la tranquilidad interior para poder transmitir esta sensación de calma a su bebé.

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