Burnout

Burnout es la palabra inglesa para describir un estado de animo “quemado” o “agotado”. Se trata de un conjunto de síntomas que se relacionan en general con un estrés prolongado causado por la situación laboral o, en el ámbito privado, de cuidar a un miembro de la familia.

Hay tres grupos de síntomas que se consideran señales del burnout:

  • Agotamiento: Las personas afectadas se sienten agotadas y vacías emocionalmente, incapaces de hacer frente a la situación actual, cansadas, desanimadas y sin energía vital. Síntomas físicos incluyen dolor de estómago y trastornos digestivos.
  • Distanciamiento o disociación de actividades (relacionadas con el trabajo): Personas sufriendo del burnout se sienten frustradas y estresadas por su trabajo. Empiezan a expresar sus opiniones sobre las condiciones en su empleo y sobre sus compañeros de manera cínica. Al mismo tiempo toman cada vez más distancia emocionalmente y comienzan a sentirse indiferentes o paralizadas.
  • Reducción del rendimiento: Burnout afecta a las tareas del trabajo o en casa si la persona está cuidando a miembros de la familia. Las personas con burnout tienen una actitud muy negativa acerca de sus tareas, tienen grandes dificultades de concentrarse, son apáticas y sin creatividad.

¿Cómo se puede diagnosticar el burnout?

No hay métodos de diagnóstico para burnout con suficiente estudios. Existe una serie de cuestionarios para la auto-evaluación, sin embargo, como no existe una definición generalmente aceptada, no está claro si realmente puede “medir” burnout y diferenciarlo de otras enfermedades. El cuestionario utilizado con más frecuencia es el “Maslach Burnout Inventory” (MBI), que se encuentra disponible a través de diferentes grupos profesionales. Como este cuestionario fue desarrollado para la investigación, no sirve para el diagnóstico por parte de médicos.

Cuestionarios a través del internet sobre el riesgo de sufrir burnout no son adecuados para determinar si una persona padece del burnout o si los síntomas tienen una causa diferente.

En general los síntomas del burnout no son exclusivos del burnout y por lo tanto pueden tener otro origen. Entre ellos pueden venir de enfermedades mentales o psicosomáticas como la depresión, trastornos de la ansiedad o el síndrome de la fatiga crónica. Incluso enfermedades físicas o ciertos fármacos pueden causar síntomas como el agotamiento o la fatiga. Por eso es importante considerar otras posibles orígenes con un médico, ya que el hecho de concluir que se trata de burnout podría resultar en un tratamiento no adecuado.

¿Cuál es la diferencia entre el burnout y la depresión?

Ciertos síntomas que se consideran típicos para el burnout también ocurren en la depresión, estos incluyen:

  • agotamiento extremo,
  • sentirse deprimido, y
  • rendimiento reducido.

Por que las causas son similares, algunas personas pueden ser diagnosticados con el burnout mientras en realidad tienen una depresión. Por lo tanto es muy importante no (auto-)diagnosticarse demasiado rápido con el burnout. Podría llevar a un tratamiento inadecuado, por ejemplo si existe una depresión y se le aconseja a la persona tomar unas vacaciones prolongadas o una excedencia. Las personas “solamente” agotadas por el trabajo pueden recuperarse si siguen este consejo. Pero las personas con una depresión pueden encontrarse peor debido a que el tipo de ayuda que necesitan es muy diferente.

Sin embargo, algunas características del burnout son muy especiales. Por ejemplo, en el burnout la mayoría de los problemas están relacionados con el trabajo. En caso de una depresión los pensamientos negativos y los sentimientos no solamente existen entorno al trabajo, también se dirigen a todos los demás aspectos de la vida. Otras síntomas de la depresión incluyen:

  • baja auto-estima,
  • desesperación y
  • tendencias de suicidio.

Estos síntomas no se consideran típicos para el burnout. Las personas con burnout no siempre tienen una depresión. Sin embargo, el burnout puede incrementar el riesgo de sufrir una depresión.

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