Mi cuerpo se queja – ¿qué hago?

Multi racial man with constipation

Este dolor de cabeza, cuánto tiempo hace que lo tienes y con qué frecuencia se manifiesta? Y los problemas de digestión, ¿has notado que aparecen periódicamente? ¿Cuando te has estresado por algo o alguien en el trabajo, sientes más tensión en la nuca? ¿Sientes las piernas cansadas después de tener una jornada sentado? ¿Quizás ansiedad?

Las enfermedades y molestias corporales tienen que ver con el estrés.

Se ha relacionado un 95% de las enfermedades con un estrés crónico o con situaciones traumáticas que han puesto al cuerpo en una situación de estrés elevado. La reacción del cuerpo al estrés implica a todo el organismo, desde las estructuras más profundas hasta las más superficiales, desde los huesos hasta la piel. Se relacionan migraña, lumbalgia, problemas de piel, dificultades respiratorias, trastornos digestivos, enfermedades cardiovasculares y sobre todo las molestias musculares, con un estrés prolongado.

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Tu cuerpo y sus pensamientos

Nuestro cuerpo y nuestra mente están intrínsecamente ligados uno al otro. No hay división como muchos nos quieren explicar, simplemente a veces no tenemos desarrollada la atención necesaria para percibir nuestro cuerpo.

Aquietar la mente es algo que muchos intentan con la meditación. Lo cierto es que para aquietar la mente con la meditación se necesita un cuerpo quieto y en nuestra sociedad no hay muchos de ellos. Si sentimos estrés y se nos va la cabeza a mil, está relacionado con una o varias tensiones que tienes en el cuerpo, una inquietud interior constante. Aun que no las percibes hasta que te duelen, están ahí, ocupando tu inconsciente y controlando tus pensamientos.

Muy difícilmente te vas a poder divertir y relajar si tienes 30 emails para responder, la mitad de ellas desagradables. Eso te causa tensión, en la vista, la nuca, los hombros, la baja espalda… etc. Aun que no relacionamos el estrés que percibimos con nuestro cuerpo porque francamente no lo sentimos, eso no quiere decir que no tengamos estos señales y tensiones. Una manera fácil para comprobar eso es cuando tienes algún dolor muscular o tensión dolorosa. Ya te está diciendo tu cuerpo que pares y que te ocupes de tu bienestar.

Un acercamiento muy positivo para todos nosotros que tenemos un trabajo sentado e inmóvil, es hacer ejercicios dirigidos a relajar nuestras tensiones. De esta manera relajamos el cuerpo y nuestra mente se relaja como consecuencia.

Y para poder hacer eso necesitamos mover nuestro cuerpo y estirarnos durante un rato. Una clase de Hatha Yoga está dirigida a soltar estas tensiones con atención. Están concebidas para poderte acercar muy poco a poco y conocer esta tensión que tienes. Aumentas tu consiencia corporal y luego te dejas ir más y más en la medida que te relajas en los  largos y profundos estiramientos que proponen las Asanas. Al final de una clase te quedas relajado, y la mente está vacía o por lo menos los pensamientos pasan con más tranquilidad. A menudo desaparecen los problemas, aun que sea para el momento. Este es uno de los secretos del ejercicio dirigido a las tensiones. No estoy hablando de ir al gimnasio, estoy hablando de un trabajo corporal integrado, en el que tengas la posibilidad de acercarte y conocerte a ti mismo desde un interior.

Hay escuelas muy buenas de yoga que combinan esta sabiduría con la meditación o propuestas de relajación y gestión del estrés. Una que os recomiendo en Barcelona por supuesto es Siddharta, cerca de la Estación de Sants. Clases de prueba son gratis.

Gracias por vuestra atención y espero que os haya gustado este post! Comentarios y preguntas están como siempre bienvenidos

Mayo – Junio 2015 en Barcelona

Grupos para padres estresados

¿Conoces a un grupo de papás igual de estresados que tu? 
Si sois 8 o más personas, os propongo una opción dirigida a los asuntos que estresan especialmente a los padres.
Stress Response Ability es un acercamiento psico-físico para trabajar la fuente del estrés y sus efectos nocivos como la ansiedad. Una recogida y recomposición de técnicas conocidas y aprobadas como el Mindfulness y Bodywork, Coaching o Yoga, esta metodología ayuda a entender en profundidad lo que está sucediendo en nosotros cuando nos encontramos delante de una situación que nos estresa. Con ello conseguiremos cambiar esos hábitos que están originando ese malestar en nuestro interior.
Estamos creando grupos de trabajo para Mayo. Consistirán en 4 sesiones cada uno durante 4 semanas. Durante estas 4 semanas aprendes a bajar el nivel de estrés y hasta “olvidarte” de tus problemas, llevando lo aprendido paulatinamente a tu vida diaria.
Aprenderás a:
-Comprender tu reacción en situaciones estresantes
-Aprender qué te estresa a nivel físico, emocional y mental
-Prestar atención a tu cuerpo, mente y emociones
-Romper hábitos nocivos 
-Respirar
-Una nueva manera de moverte en las situaciones estresantes
En efectivo te conocerás mejor y podrás llevar a cabo tus actividades con más control y tranquilidad.
Los grupos admiten alrededor de 15 personas, para poder estar cómodos. Mínimo 8 personas por grupo.
Precio para grupos de padres es de 8€ por persona por sesión

Se hace un día a la semana de lunes a viernes (por determinar según grupo) y nos acercamos a tu barrio.
Horarios según grupo, tardes o mañanas disponibles 
Más información info@stressresponsability.com o al 638 042 474
Idiomas disponibles: Inglés, Alemán, Castellano, Català
Os mando un cordial saludo y espero vuestras noticias,
Tamara Loos

Pon un “stop” en tu vida

stop

Las 3 cosas que más valen hacer antes de poner en marcha cualquier cambio en tu vida son cosas en las que probablemente no has pensado nunca. Porqué, ¿cuántos de nosotros vamos en automático cada día? Diría que todos, por lo menos en algún momento. A no sea que hayamos llegado a la maestría Zen.

Un indicador que vas en automático es si sientes presión. Cuanto más presión sientes por tareas y por falta de tiempo, más estás yendo en automático y menos tienes la sensación que puedas cambiar algo al respecto.

Pero creas o no, a pesar de la demanda, tu puedes ir con más tranquilidad. Y estos 3 pasos son esenciales para poder implementar un cambio.

1. Poner un “stop” en tu vida

Te puede parecer trivial, pero una de las cosas que nos puede servir más en este modo de piloto automático es PARAR. Si tu cuerpo y tu mente se ponen un chip y tu vas como si estuvieras programado por fuerza ajena todo el día, el “stop” hace corto circuito. No es más que un segundo, o dos. No hace falta nada más, ni te digo que respires, ni te digo que pienses en otra cosa. Simplemente ¡para! ¿No sabes cómo? Es muy fácil. ¿Tienes una alarma en el móvil? ¿Cuántas comidas haces al día? ¿O fumas? Cualquier actividad que haces al menos 3 veces al día sirve. Utiliza la, se podría llamar esta actividad “el instantáneo” o “prompter”. Te sirve para interrumpir el automático y para llegar el siguiente paso.

2. Date cuenta

¿Te das cuenta de lo que haces? Normalmente no nos damos cuenta ni de que estamos comiendo, se acaba el plato y no sabemos ni cómo llegó a nuestra boca… A lo mejor nos acordamos de la conversación, pero no del haber utilizado la boca para masticar (lo cual probablemente es verdad por que en el modo automático no solemos masticar bien). Sólo haz este paso si has puesto un “stop” antes. ¿Por qué? Por que si no ponemos el “stop” primero, vamos a seguir comiendo de prisa, a pesar de darnos cuenta y no nos llega la información con todo el impacto. Esta orden de los pasos es esencial para hacer el siguiente.

3. Pregúntate si quieres

No te estoy diciendo que hagas ningún cambio en este momento. Absolutamente ninguno. Es decisión tuya, no es ninguna obligación. Solo te estoy diciendo que te preguntes ¿Quiero?, ¿me gusta?, ¿realmente?

Y ya se acaba la tarea por el momento. Nada más, nada menos es necesario para empezar a despertar a lo que queremos y podemos en la vida. Por supuesto que esto no es todo lo que hace falta para hacer un cambio verdadero. Pero estos primeros pasos son el principio de un nuevo camino. Y a partir de ahí estarás más consciente de lo que puedes hacer tu mismo para tu bienestar.

¡Mucha suerte y sobre todo perseverancia!

Los buenos propósitos… y sus saboteadores

No excuses

Hay que entender una cosa, los saboteadores de nuestras buenas intenciones somos nosotros mismos. Esa es la triste verdad.

Pero, ¿por qué se sabotearía alguien a si mismo? Te presento aquí 3 aspectos que hay que tener en cuenta básicamente.

Digamos que es algo humano y lo podemos entender mirando las diferentes disciplinas que han hablado de ello. A nivel neurológico o fisiológico se habla de la “programación neuronal” y en el mundo de la educación se habla del aprendizaje. En psicología se habla de las costumbres. Las costumbres en general ayudan a vivir con menos problemas porque nos ajustan a nuestro entorno. Las aprendemos cuando somos niños y dan lugar a nuestro comportamiento y a nuestra manera de ver el mundo. Tu vida actual  es el resultado básicamente de tus costumbres, tanto para bien como para mal. La “programación” de tus costumbres es tan profunda que llega a crear reacciones automáticas a ciertas situaciones de las cuales no somos ni conscientes.

Pero hablemos de lo básico, visible, cotidiano. Lo que por un lado consigue que funciones mejor en tu vida diaria pero por otro lado también impide que traigas grandes cambios a tu vida.

1. Pregúntate: ¿El cambio que quieres hacer es realmente para ti?

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Empresas españolas, las menos preocupadas por el bienestar de sus trabajadores ‘quemados’

Según un estudio de 2013 de la Comisión europea e Ipsos, la mitad de los españoles (49%) dice que es habitual sufrir estrés en sus puestos de trabajo. Este porcentaje está en línea con la media europea (51%). Sin embargo, el compromiso para hacerle frente de las empresas de este país es peor que en el resto del continente: sólo un 29% cree que el estrés se controla bien en su lugar de trabajo frente al 56% de toda Europa.

Según Bruselas, “Rendimiento empresarial deficiente“, “aumento del absentismo” y “presentismo (los trabajadores acuden a trabajar cuando están enfermos y no rinden como deberían)” son algunas de las consecuencias para la empresa al forzar la máquina más allá de su límite.

Una plantilla mal gestionada hace perder dinero a los dueños de la empresa y salud a sus trabajadores. Así lo advierte la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), que calcula que en la Unión se pierden unos 136.000 millones cada año por la caída de la productividad y los tratamientos derivados de trastornos mentales como el estrés, más del doble que los 61.000 millones que se han destinado hasta ahora al rescate de toda la banca española.

Controlar el estrés es una obligación legal

Velar por la salud de los empleados es una obligación de los empresarios. Así lo establecen la directiva europea 89/391/EEC y la Ley 54/2003 española. “El empresario deberá garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo”, remarca el artículo 14 de una Ley que también destaca que lo hará con la “adopción de cuantas medidas sean necesarias” y contando con la “consulta y participación” de sus empleados.

La agencia europea advierte de que los riesgos psicosociales, como el agotamiento y la depresión, derivan de una gestión mala de la plantilla. “Los trabajadores sienten estrés cuando las exigencias de su trabajo son mayores que su capacidad para hacerles frente”.

La mala gestión de los riesgos psicosociales pueden provocar, según Bruselas, “problemas de salud mental, agotamiento y mala salud física, especialmente enfermedades cardiovasculares y trastornos musculoesqueléticos”. No obstante, los problemas también pueden trascender más allá del trabajo y afectar a la vida del empleado: “dificultad para concentrarse y proclividad a cometer errores, problemas en casa y abuso de las drogas y el alcohol ” son algunos daños colaterales de pasarlo mal en el puesto de trabajo.

Y el problema se extiende al negocio. Según otros estudios de Bruselas, entre un 50% y 60% de las jornadas de trabajo perdidas se deben al estrés laboral, cifra a la que habría que sumar la presencia de empleados agotados que son incapaces de trabajar plenamente.

Para motivar a las empresas a combatir este problema, la Comisión Europea ha lanzado la campaña Trabajos saludables 2014-2015: ‘Gestionemos el estrés’. Este año incluso premiarán con los ‘galardones europeos a las buenas prácticas‘ a aquellas empresas que muestren el compromiso más firme “en la gestión exitosa de los riesgos psicosociales.

Cuando todo parece un caos – 2

Parte 1

3.       Deja de tomar en serio tus pensamientos ¡NO eres tus pensamientos!
A pesar de poderte calmar quizás con los puntos anteriores, notarás que tu mente irá divagando. Se irá al pasado doloroso o al futuro incierto. En el momento que tus pensamientos quieren ir al pasado o al futuro, notarás que todo tu malestar empieza de nuevo.
Lo que más te perturba, o está en el pasado o aún no ha pasado. La mayoría de las situaciones que nos quitan nuestra energía y nuestra voluntad se basan en la CREENCIA que a partir de ahora todo va  a ser como lo que hemos experimentado o lo que anticipamos. Por decirlo de manera más simple, nos preocupamos. Algo sucedido en el pasado ha puesto en marcha un malestar que nos hace sentir un peligro inmediato. Conciénciate en eso y date cuenta que lo que piensas, lo que anticipas o lo que piensas que te pone en una desgracia, ahora mismo NO existe (toma consciencia en el punto 1).
Si creemos en nuestros pensamientos nos volvemos a sentir mal cada vez que nos viene la memoria del pasado o la incertidumbre del futuro. Deja de dar por hecho  estos pensamientos. Deja de tomarlos en serio o verlos como si tu estuvieras solo hecho de pensamientos. Nota la paz que te viene al no tomar en serio a estos pensamientos y en su lugar cuando empiezan, nota la oscuridad y malestar que te aportan cada vez. Si es difícil al principio, conciénciate en el presente y respira.

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